Masajes para acabar con la celulitis

Masajes anticelulíticos

Reconozcámoslo: este es un problema de chicas y todas sabemos que en la guerra contra la celulitis solo puede quedar una. La batalla no será rápida o sencilla, pero el objetivo está claro: hay que acabar con ella. 

La celulitis o piel de naranja es uno de los problemas estéticos más extendidos entre las mujeres. Esta acumulación de tejido adiposo, principalmente en glúteos y piernas, forma unos nódulos de grasa que afean la silueta, especialmente ahora que llega el verano y enseñamos cada vez más pierna.

Para eliminarla existen determinadas cremas anticelulíticas que con ingredientes como la cafeína o la L-Carnitina atacan la grasa acumulada. Sin embargo, tan importante como los ingrediente que contienen es saber cómo aplicarlas. Los masajes son totalmente imprescindibles, no solo porque permiten su total absorción sino porque con nuestras manos podemos obrar auténticas maravillas estéticas.

Para empezar, debemos aplicar la crema en la zona que presenta celulitis e ir poco a poco, concentrándonos detenidamente en cada zona. El objetivo es alisar la piel de naranja, por lo que hay que realizar movimientos que descompacten los cúmulos de grasa que tenemos. Para ello utilizaremos tanto las palmas de las manos, como los dedos y los nudillos.

Realiza el primer movimiento con las palmas de las manos y siempre en dirección ascendente, es decir, hacia el corazón. Realiza movimientos largos y de amasamiento (como con el pan) para activar la circulación, preparar la zona y extender perfectamente la crema.

Sigue con movimientos circulares desde la zona más baja hasta la zona más alta en la que tengas celulitis (¡sin olvidar los laterales!). Ejerce presión con las puntas de los dedos y los nudillos para deshacer los nódulos de grasa.

Continúa con las palmas de las manos para realizar movimientos ascendentes. Con ellos conseguiremos reafirmar la piel y conducir la grasa desecha hacia la ingle, en la que se encuentran los ganglios linfáticos.

Por último, con los dedos en forma de pinza, masajeamos toda la zona como si estuviéramos amasando pan. Pellizcamos suavemente con la punta de los dedos y ejercemos presión para descomponer los cúmulos de grasa.

Lo más importante de estos masajes es conducir la piel y la grasa hacia arriba para que quede tersa y podamos expulsar el exceso de grasa que hemos desecho a través de la orina y, sobre todo (¡y lo más costoso!) realizarlos periódicamente.

Con apenas 5 minutos al día podemos poner a punto nuestra silueta y nuestro contorno, solo hay que saber cómo (que ya os lo hemos explicado) y ¡hacerlo!

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