Preserva tu juventud protegiéndote del sol

Preserva tu juventud protegiéndote del sol

El sol es fuente de vida, nos proporciona energía, calor y vitamina D, además de color y alegría. Sin embargo, no todo lo que nos brinda es positivo, también influye en el envejecimiento prematuro de la piel y puede provocar enfermedades, como el cáncer de piel. Es por ello que la exposición al sol debe realizarse de forma prudente.

Para protegernos de los efectos negativos del sol resulta fundamental aplicarse protección solar, así como controlar el tiempo en el que se está expuesto a éste. Tanto los protectores como los bloqueadores solares protegen la piel contra los rayos dañinos del sol, disminuyendo la penetración de éstos en la piel. No obstante, es importante tener en cuenta los diferentes tipos de tez que existen, puesto que unas tienen mayor vulnerabilidad que otras. En este aspecto, las personas rubias, pelirrojas o de ojos claros suelen tener la pigmentación bastante baja, por lo que son más propensos a quemarse bajo el sol que aquéllas morenas y de ojos oscuros.

Otro factor imprescindible a tener en cuenta es el índice de protección solar, que debe ser, preferentemente, superior a 30. Igualmente, es importante verificar que el protector solar proteja contra los rayos UVA, ya que generalmente éstos sólo resguardan de los ultravioletas de tipo B (UVB).

La luz solar constituye un factor muy significativo en el envejecimiento de la piel, puesto que agrava y acelera su proceso. La piel tiene memoria, por eso la exposición prolongada al sol durante años tiene repercusiones en el futuro, como el envejecimiento prematuro en las zonas más descubiertas: rostro, escote, manos y brazos. Esto se traduce en piel seca, flácida y menos flexible, manchas (marrones de hiperpigmentación y claras) y numerosas arrugas marcadas y profundas.

Es aconsejable utilizar protector solar en las zonas descubiertas de la piel durante todo el año, siempre que se vaya a estar expuesto al sol de forma prolongada y tanto en días soleados como nublados, porque a través de las nubes también se filtran rayos dañinos que pueden provocar un envejecimiento precoz e incluso causar enfermedades  de la piel. Y es que aunque sintamos más suave el sol en invierno, los rayos UVA siguen actuando.

Una vez la piel está dañada es muy complicado volver atrás y repararla, de ahí la importancia de prevenir desde que se es joven. Es la razón por la que cada vez más marcas de cosméticos incluyen en sus productos factor de protección solar.

Así que recuerda: protege tu piel, es la mejor fórmula de la juventud.

3 Comments

  1. Qué razón tienes!!! Te lo digo por experiencia, que por mucho que nos guste estar morenitas cuando llega el buen tiempo, hay que tener muchísimo cuidado y utilizar una crema con factor de protección adecuado.

  2. Silvana Cabrejas says:

    Así es, Herminia. Además, no hay nada como la propia experiencia para corroborarlo.

    ¡Gracias por tu comentario!

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