Evita la uña negra del corredor

Uña negra corredor

Los runners más experimentados saben y entienden la importancia que tiene prestar atención y cuidar bien las uñas de los pies para evitar problemas, molestias e incluso bajas. Te contamos algunos consejos para que evites todo lo posible las uñas negras.

Lo más importante para tratar o intentar evitar la aparición de uñas negras en los pies de los corredores es entender por qué aparece y qué factores la propician.

Para empezar, la uña negra aparece por un roce o una presión constante que se produce principalmente cuando los dedos pegan contra la parte delantera de la zapatilla, especialmente durante los descensos prolongados o sobre terreno montañoso. Este golpeteo constante produce un hematoma que, de producirse en cualquier otra parte del cuerpo, sanaría sin más. Sin embargo, el hematoma bajo la uña supone que la sangre se acumule y el cúmulo de sangre no se deshaga con tanta facilidad, provocando una presión que debemos aliviar para evitar dolores, molestias e incluso la pérdida de la uña.

Para no llegar a vernos con la uña negra, sufriendo el dolor y los problemas que conlleva, hay algunos consejos que debes tener en cuenta:

Para empezar, es imprescindible que elijas bien el calzado que vas a utilizar para tus entrenamientos y, sobre todo, la talla correcta que te corresponde. Para elegirla debes tener en cuenta que el pie tiende a hincharse y a desplazarse unos milímetros dentro de la zapatilla con cada zancada. Por ello es importante que elijas una talla que deje aproximadamente 1,5 centímetro desde el extremo del dedo gordo al borde de la zapatilla.

Por supuesto, el cuidado y el mantenimiento de las uñas es imprescindible para evitar todo lo posible problemas con ellas. Un corte recto es el ideal, ya que evitarás que los extremos se claven y se encarnen y favorecerás que crezcan uniformes y parejos.

Por último, ata tus zapatillas a conciencia. Asegúrate de que la zapatilla se adapta a tus pies y que no queda ni demasiado apretada ni demasiado holgada. Esto permitirá que el pie se desplace lo menos posible y evites el roce o choque contra la punta.

Si por alguna razón ya tienes una uña negra, lo más idóneo es acudir al podólogo para intentar evitar que esta se desprenda del dedo y la perdamos, alargando aun más tiempo el problema. El podólogo realizará un agujero pequeñito por el que extraerá la sangre acumulada tras la uña, liberando la presión acumulada y por lo tanto el dolor y las molestias.

De manera que si notas que después de correr te duelen los dedos o empiezas a tener la uña negra, toma nota de estos consejos que te pueden ayudar a prevenir el problema para futuras carreras.

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