Lesiones del corredor ¿cuáles son las más comunes?

Lesiones del corredor

Los runners más experimentados (aunque también los que acaban de empezar) sabrán que las lesiones están a la orden del día y que más vale prevenir que curar. Os contamos cuáles son las lesiones más comunes del corredor para que podáis tratarlas lo antes posible sin que causen más molestias.

1. La tendinitis, también llamada tendinitis de Aquiles, es una inflamación del tendón de Aquiles que puede degenerar el tejido y causar grandes molestias. Esta lesión es causada por un exceso de trabajo del tendón bien por una presión excesiva o por forzarlo a trabajar en condiciones anormales. El dolor asociado a una tendinitis aguda empieza al comienzo de la carrera y puede aliviarse durante la carrera o tras ella. Sin embargo, el dolor de la tendinitis crónica puede durar días o semanas y es constante también al subir o bajar escaleras.

La mejor manera de aliviar el dolor es realizando masajes en la zona, utilizando una almohadilla para el talón o asistiendo a rehabilitación para corregir la lesión.

2. La rodilla de corredor, o síndrome de la cintilla iliotibilial, es un dolor muy intenso que se localiza en la cara lateral de la rodilla y se produce por la fricción de esta zona, que se encuentra a nivel del muslo y conecta la cadera hasta la parte inferior dela rodilla, con el hueso del muslo. La falta de estiramiento, los entrenamientos en zonas no uniformes que obligan a trabajar más una pierna que la otra, o el uso de calzado inadecuado pueden ser las causas más comunes de su aparición.
Los mejores métodos para reducir las molestias derivadas de la rodilla de corredor son la toma de anti-inflamatorios, los masajes y los tratamientos con frío.

3. El pie de atleta es el nombre que recibe la infección micótica, es decir, la aparición de hongos, entre los dedos del pie. Esta infección provoca picazón e irritabilidad en la zona y suele aparecer en climas húmedos y cálidos o por el uso de prendas que impidan la correcta transpiración de la piel. Los síntomas más comunes son la descamación con picor, la inflamación de la zona o las ampollas.

La mejor manera de prevenirlo es lavando a diario los pies con agua y jabón, secándolos bien, especialmente entre los dedos, y cambiar regularmente de calzado o calcetines en situaciones de mucha humedad.

4. Los calambres en la pierna son también muy comunes entre los corredores. Se trata de un dolor intenso en la parte delantera de la pierna que puede extenderse también a la rodilla y que aparece principalmente tras un gran esfuerzo físico.

Realizar un entrenamiento gradual y una buena sesión de estiramientos tras él, llevar una alimentación rica en calcio, magnesio y potasio y descansar adecuadamente pueden ser los factores claves para no sufrir calambres musculares.

5. La uña negra es una lesión muy común, especialmente en aquellos corredores que realizan entrenamientos de trail por terreno abrupto y montañoso. Esta uña negra aparece por la presión o el roce constante de los dedos con la parte delantera de la zapatilla, provocando un hematoma y causando una presión dolorosa bajo la uña.

La mejor manera de evitar su aparición es eligiendo bien el calzado que se usará durante los entrenamientos de manera que se deje espacio suficiente para el movimiento del pie, así como mantener cuidadas las uñas de los pies, prestando atención al corte y al crecimiento.

Como veis, todas estas lesiones pueden evitarse con un entrenamiento consciente y respetuoso con nuestro cuerpo, por lo que es importante que prestéis atención a las señales que nos envía y no paséis por alto ninguna molestia, por pequeña que sea. De esta manera evitaremos lesiones más graves que nos alejen durante más tiempo de nuestras metas.
 
 

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