Consejos para dejar el azúcar

Consejos para dejar el azúcar

Obesidad, diabetes, problemas cardíacos, adicción… El azúcar refinado es uno de los grandes protagonistas de nuestra dieta actual, un problema que, si bien está generalizado, debemos ir solucionando cuanto antes. Os damos cinco consejos con los que ayudaros a reducir vuestro consumo de azúcar diario.

Reducir el azúcar de nuestra dieta puede parecer sencillo si pensamos que únicamente la contienen alimentos dulces como el chocolate o las tartas. Sin embargo, hay grandes cantidades de azúcar en alimentos que ni deberían tenerla ni sabemos que la tienen. Es el caso de las salsas, los platos precocinados, las bebidas gaseosas o los cereales que tan inofensivos y sanos parecen. Por ello es importante tener en cuenta algunos consejos con los que reducir nuestro consumo diario de manera que nuestra salud no se vea afectada por los efectos negativos que tiene un consumo elevado. Toma nota.

1) El primer paso es conocer bien qué tipos de azúcares existen. No solo la palabra “azúcar” contiene azúcar, también la fructosa, el jarabe de maíz, el de arroz, los edulcorantes, la maltosa, la glucosa, la dextrosa, la melaza… Un sinfín de productos que los fabricantes utilizan para edulcorar los alimentos haciéndolos más adictivos para nosotros y que pueden perjudicar igualmente nuestra salud.

Aprender a leer bien las etiquetas de lo que compramos para saber qué edulcorante lleva y sobre todo, qué cantidad, es vital para empezar una desintoxicación del enemigo dulce.

2) En segundo lugar, es importante, una vez que sabemos qué tipo de azúcares tiene lo que compramos, desterrar ese tipo de alimentos de nuestra dieta. Las bebidas gaseosas, los platos precocinados o las salsas contienen grandes cantidades de azúcar que no necesitamos y que solo empeoran nuestra salud y nuestro cuerpo. Elimina estos alimentos y en cuestión de días notarás una mejoría considerable.

3) En su lugar, reemplaza los azúcares que solías consumir por otros nutrientes más saludables. Por ejemplo, elimina las harinas refinadas que contienen grandes dosis de azúcares por alimentos más naturales que contengan fibra o proteínas. Este tipo de nutrientes son perfectamente asimilables por nuestro cuerpo, al contrario que los alimentos refinados como la pasta o el pan.

4) Haz ejercicio. Una manera efectiva de no pensar en la necesidad de tomar dulce es mantener la mente ocupada en otras cosas, como por ejemplo, el deporte. Ambos, azúcar y ejercicio, tienen un efecto similar en nuestro cuerpo, ya que ambas liberan dopamina, por lo que sustituir el consumo de una por la práctica del otro es una opción más que aconsejable.

5) Por último, consigue un compañero para esta travesía. Sentir que no estás solo y que puedes intercambiar tus impresiones con alguien que está en tu misma situación te hará más fuerte y te motivará a la hora de seguir.

Con estos simples consejos verás cómo en apenas unas semanas te notas mucho más animado, menos pesado y, por supuesto, liberado del gran complejo industrial que supone el azúcar. ¡Ánimo!

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