Espárragos trigueros: un placer de temporada

Espárragos trigueros un placer de temporada

Desde hace un par de semanas y hasta mediados de abril podemos disfrutar de la mejor época de uno de los alimentos más nutritivos de nuestra huerta: los espárragos trigueros.

Los espárragos trigueros crecen silvestres, en libertad, al comienzo de la primavera, al contrario que los denominados espárragos verdes, que al ser de cultivo los encontramos en el supermercado durante todo el año. Sin embargo, existe algo de confusión al respecto, ya que en muchas ocasiones se llama “espárragos trigueros” a los que en realidad son de cultivo.

Tipos de espárragos y formas de cocinarlos

 Para sacar el máximo partido a esta hortaliza es necesario conocer las diferentes clases de espárragos que existen, así como las diversas formas de cocinar que cada tipo precisa.

Espárragos blancos: crecen bajo tierra, resguardados de la luz del sol. Son recogidos entre abril y junio y se envasan en conserva para poder disfrutarlos durante todo el año.

Es necesario cocerlos siempre, tras pelar cuidadosamente el tallo, sin tocar la yema.Una forma de sacar el mayor partido a los espárragos blancos es aprovechando el agua de cocción de éstos: tras hervirlos unos 20/25 minutos en agua con sal, sacarlos y apartarlos. En esa misma agua, cocer unas patatas y añadirle un chorro de aceite de oliva virgen extra. Triturar y añadir si se desea nata o leche evaporada. ¡La crema que se obtiene es exquisita! Los espárragos tómalos templados, con un chorrito de aceite, no necesitan nada más.

Espárragos verdes: pertenecen a la misma especie que los blancos, pero éstos emergen de la tierra y son expuestos a la luz solar, lo que les dota su particular color. Son cultivados durante todo el año, por eso podemos encontrarlos siempre en el supermercado. Tienen un sabor más intenso que los blancos y, además, son más finos.

Si no son muy gruesos, pueden cocinarse a la plancha, en caso contrario les conviene dar un ligero hervor antes, o dejarlos reposar en una fuente con agua muy caliente durante menos de cinco minutos.

Espárragos trigueros: al contrario que los verdes o blancos, los espárragos trigueros no se cultivan, sino que crecen en libertad, son silvestres. Por esta razón, sólo puede disfrutarse de ellos al inicio de la primavera. Se caracterizan asimismo en que son más alargados y finos.

Al igual que los verdes, para que no estén demasiado duros, pueden dejarse reposar en agua muy caliente durante unos pocos minutos antes de cocinarlos.

Aporte nutricional y propiedades

¿Sabías que los espárragos son usados desde hace miles de años con fines medicinales, además de alimenticios? Tiene multitud de propiedades y beneficios para la salud, ¿conoces todos?

Como la mayoría de las verduras, los espárragos son ricos en fibra y, además, gozan de un bajo aporte calórico, tan solo 23 Kcal por cada 100g, gracias a su baja cantidad en hidratos de carbono y a que están prácticamente exentos de grasas.

Por otra parte, contiene una importante cantidad de ácido fólico (vitamina B9), necesario para mejorar la circulación y para la multiplicación y creación de células nuevas, lo que lo convierte en un vegetal con propiedades rejuvenecedoras. Las mujeres embarazadas también precisan tomar esta vitamina.

Gracias a su importante contenido en vitaminas del grupo B y fósforo es un alimento muy recomendable para tratar la astenia primaveral y el estrés.

Igualmente, los espárragos son ricos en beta-caroteno y vitamina C, poderosos antioxidantes que ayudan a prevenir y combatir el cáncer, así como las cardiopatías y los trastornos oculares.

Es importante señalar que es uno de los vegetales con más proteínas y, asimismo, posee un importante aporte mineral: magnesio, fósforo, potasio, calcio, cinc, yodo y selenio.

Los espárragos son conocidos, por otra parte, por sus propiedades diuréticas, por ello son muy recomendables contra la retención de líquidos y también en personas que siguen una dieta depurativa. Gracias a dicha cualidad y a su bajo contenido en sodio, también están indicados para aquéllos con enfermedades cardíacas o que siguen dietas bajas en sal. Además, contiene gran cantidad de asparagina, responsable del olor diferente que tiene la orina tras haber comido este vegetal, y que el organismo convierte en ácido aspártico, un aminoácido desintoxicante que contribuye en la eliminación de urea.

La arginina es un aminoácido también presente en este alimento, el cual contribuye en la salud de la piel y en la cicatrización de heridas.

Fritos o a la plancha, en tortilla o en revuelto, gratinados, a la brasa, asados… Su modo de cocinarlos es muy sencillo y versátil y, una vez visto su gran aporte nutricional y sus múltiples beneficios para la salud, ya no te quedan excusas para prescindir de ellos esta temporada.

Deja un comentario