¡Sorpresa, el ajo es uno de los alimentos más sanos del mercado!

ajos

Blanco, brillante, sabroso. En cualquier sofrito, en los aliños y rebozados, junto a la escalibada mejor ahumada, y sobre los tomates más rojos…Sí, sin el ajo nuestra cocina no sería lo mismo. Pero parece que nuestra salud tampoco. Tanto, que con él se elaboran todo tipo de medicamentos. Conoce sus beneficios.

El consumo de este alimento se remonta muchos siglos atrás. La civilización egipcia, de hecho, lo consideraba un excelente afrodisíaco; y romanos y griegos solían masticarlo antes de la batalla, conscientes de sus propiedades antibióticas. Sin embargo, en la actualidad se ha relacionado más bien con cuestiones gastronómicas y, por eso, cabe recordar sus múltiples beneficios.

Propiedades

  • Ayuda a fortalecer el sistema inmunitario: sus componentes más valiosos son, tal vez, los llamados aminoácidos sulfúreos, que poseen unas propiedades antivíricas y antibacterianas excepcionales.
  • Se trata de un antibiótico natural: esto quiere decir que su uso resulta fundamental en aquellos casos en los que nuestro cuerpo ya no reacciona a medicamentos elaborados químicamente. También resulta un gran antiparasitario.
  • Posee un porcentaje de vitaminas sumamente elevado: A, B1, B2, B3, C y E.
  • Previene los problemas respiratorios, los resfriados y la gripe, pues también se trata de anti-inflamatorio sumamente eficaz. Y alivia el asma y también los síntomas de la bronquitis.
  • Mejora el sistema cardiovascular: dilatando los vasos sanguíneos y facilitando la circulación, y reduciendo los niveles de colesterol presentes en la sangre.
  • Asimismo, aporta proteínas, fibra, carbohidratos, y minerales tan importantes como potasio, hierro, calcio, sodio y fósforo.
  • Es eficaz contra la diarrea y otros problemas gastrointestinales: la responsable es la pectina.
  • También es depurativo, protege el sistema digestivo, facilita el incremento de la insulina y reduce el riesgo de padecer cáncer de estómago y esófago.
  • Cómo consumirlo: lo mejor es tomar entre 1 y 2 ajos al día. Sus propiedades se perciben más en crudo.

    Cuidado si: estás tomando medicamentos anticoagulantes, si padeces hipertiroidismo, ardores o pocas plaquetas.

    Y acabando con nuestro anecdotario tan particular: cuando Victoria Beckam dijo que España olía a ajo mientras arrugaba la nariz con desprecio, tendría que haber pensado mejor las palabras que salían de entre sus labios o, al menos, haberse informado. Pues como ves y después de este artículo, no podemos más que afirmar que este vegetal, definitivamente, es una auténtica maravilla.

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