Bolas chinas, cómo mejorar el tono del suelo pélvico… y más

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¡Atención, mujeres! Fuera mitos, tabúes y vergüenzas. Las bolas chinas llevan presentes desde hace tiempo y llegaron para quedarse. Son tan sólo dos bolitas del tamaño de una nuez unidas por un cordón que tienen mucho que aportar… a pesar de su sencilla apariencia.

En pleno siglo XXI y superados viejos tabúes, la sexualidad es un tema que se aborda a día de hoy desde un punto de vista totalmente sano y saludable. La salud sexual se ha convertido en una especialidad médica más y tanto mujeres como hombres cuidan su cuerpo de un modo integral.

Uno de los grandes olvidados históricamente y que ahora cuenta con sus propios especialistas médicos es el suelo pélvico. La edad, los embarazos, el exceso de peso y muchos factores más influyen en la laxitud progresiva de la musculatura de la zona, lo que desemboca en problemas que pueden ir desde la pérdida de orina hasta la coitalgia (coito doloroso).

Para prevenir estos síntomas y mantener un buen tono de esta musculatura existe una solución que, junto con ejercicios específicos, ayudan a que se mantenga en buena forma: las bolas chinas, un juguete erótico que ha ido ganando merecida fama entre el abanico de los instrumentos terapéuticos en este campo.

Su origen es bastante difuso, no se sabe realmente de dónde provienen y sus resultados derivan de su morfología: son una o dos bolas ligeras y de tacto suave unidas por una cuerda en cuyo interior se encuentran otras dos más pequeñas. Se introducen en la vagina y su efecto terapéutico comienza con el movimiento del cuerpo al andar o al hacer ejercicio. Las bolas interiores chocan con las paredes de las grandes y se produce una vibración que estimula la musculatura pélvica, y que poco a poco, con el uso continuo, se irá fortaleciendo. Su uso debe ser progresivo, comenzando con 15 minutos al día y aumentando a medida que se fortalece la zona.

Y como “no sólo de pan vive el hombre”, otra de sus virtudes es que mejora notablemente la sensibilidad y el placer de la mujer. El movimiento de las bolas dentro de la vagina hace que esta musculatura se refuerce, incrementando y potenciando la sensación orgásmica. Además, mejoran la lubricación de la vagina, con lo que son también muy recomendables si hay problemas de sequedad.

Reputados especialistas, sexólogos y ginecólogos, las recomiendan con este fin y se están convirtiendo en una de las herramientas más utilizadas para mantener a raya a dicha musculatura.

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