¿Por qué utilizar bolas chinas?

Pocas serán las personas que no conozcan o no hayan oído hablar a día de hoy de las bolas chinas. Un juguete erótico con el que mejorar la calidad de las relaciones sexuales y la salud de nuestro suelo pélvico. Para los más despistados, atentos: 

En el mercado hay una gran variedad de bolas chinas, fundamentalmente porque cada vez somos más conscientes de la importancia de tener un suelo pélvico en buenas condiciones, ya no solo para nuestra salud sexual, que mejora el placer e intensifica los orgasmos, sino también para nuestra salud general.

Esta gran variedad puede hacer que nos volvamos un poco locos a la hora de elegir la más adecuada, por lo que vamos a responder a algunas de las preguntas más frecuentes sobre las bolas chinas.

En primer lugar, ¿qué material elegir? Como siempre os recomiendo, la silicona. Es un material mucho menos poroso y por tanto, más higiénico. Además, permite que los juguetes duren más siempre y cuando utilicemos con ellos un lubricante que no sea de silicona.

También es esencial elegir bien el tamaño y el peso de las bolas. Como ya contaba en otro artículo sobre bolas chinas, es importante tener en cuenta estos dos aspectos:

1) Sobre el tamaño: cuanto menor sea el tamaño, más difícil será sujetarla, por lo que deberemos ir, si se puede elegir, de un tamaño mayor a uno menor.

2) Sobre el peso: cuanto más pesen las bolas, más difícil será también sujetarlas, por lo que deberemos ir de menor a mayor peso.

Como todos los ejercicios, lo ideal es empezar poco a poco, de manera gradual, no solo con el tamaño y el peso sino también con el tiempo de ejercicio. Hay que tener en cuenta que hay varios formatos: las de una o dos bolas unidas, que están más indicadas para un primer acercamiento; y las de pack, que permiten que se puedan intercambiar las bolas y que permiten un trabajo más progresivo. Con ellas podremos ir variando de peso conforme nuestro suelo pélvico esté más en forma.

Por supuesto, una vez puestas, la idea es que os mováis con ellas, no que os quedéis sentadas, porque lo que hace que se contraigan los músculos y que así se ejerciten es el choque de las bolas internas contra la externa y, para que éste se produzca, hay que moverse con ellas puestas.

¿Quiénes deben utilizar bolas chinas y qué beneficios se obtienen al ejercitar el suelo pélvico? Como ya os había comentado, cualquier persona puede utilizarlas, ya que la idea es fortalecer los músculos vaginales y con ello conseguir una serie de beneficios como evitar las pérdidas de orina, recuperar la elasticidad y la fuerza de los músculos tras un parto y por supuesto, mejorar los músculos vaginales (pubococcígeos) para conseguir orgasmos más intensos y placenteros.

Con toda esta información, la siguiente pregunta lógica sería: “¿Aun no te has hecho con unas bolas chinas?”

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