Posturas sexuales para parejas con diferencia de altura

Posturas sexuales para parejas de diferente altura

¿Eres de las que se tienen que subir a una acera para besar a su chico? ¿Te abraza y notas que desapareces en su cuerpo? ¿Quizá eres tú más alta que él? Si entre tu altura y la suya hay algún que otro centímetro de más, este artículo es para ti. Te contamos cuáles son las mejores posturas sexuales para no notar esas pequeñas diferencias.

Encima, debajo, sentados, tumbados, de cuclillas… Las posturas sexuales son prácticamente infinitas, solo hace falta un poco de imaginación y mucha, mucha pasión. Sin embargo, hay veces que nuestros cuerpos tienen ligeras diferencias que pueden dificultar un poco el disfrutar al 100%. Os desvelamos algunas posturas para que disfrutéis plenamente del sexo sin importar vuestra altura.

Cucharita

Tumbados de lado en la cama, él se coloca detrás de ti, muy pegado, y te penetra desde atrás. El contacto es máximo, muy íntimo, y os permite acariciaros el uno al otro sin importar la altura, ya que ambos os podréis colocar de manera que ajustéis perfectamente.

Esta postura la podéis repetir mirándoos el uno al otro, de frente, el único cambio será que tengas que levantar un poco la pierna para apoyarla sobre su costado y así facilitar la penetración.

– Jinete

Si él se tumba boca arriba sobre la cama y tú te sientas sobre él, no hay diferencia de altura que os pueda detener. Mirándole de frente o dándole la espalda para darle un poquito más de morbo al momento, esta postura os permitirá una penetración profunda y muy placentera, dándote a ti el control sobre cada movimiento.

Sobre la mesa

 Todo lo que hagáis en sillas, mesas o sofás, estará libre de impedimentos. Debéis elegir elementos que niveles vuestros cuerpos y os permitan alcanzar las zonas claves sin esfuerzo. La mesa de la cocina o la del salón son siempre opciones más que interesantes. ¡Sal de la cama y dale morbo a tu vida sexual!

La unión de la abeja

Esta postura es perfecta para conseguir diferentes sensaciones en función de la profundidad y el ángulo de penetración, sin que vuestro tamaño tenga ninguna importancia. En ella, el hombre se sienta al borde de la cama y la mujer se coloca sobre él, dándole la espalda y en cuclillas. Él, al tener las manos libres, puede ayudarla en el movimiento y mejorar el ángulo y la fricción. Es una postura perfecta para parejas en las que ella sea más pequeñita que él.

Con estas cuatro posturas, más sus variantes, podréis convertir esa diferencia de altura en toda una ventaja. Aprovechad este fin de semana para practicar y ¡darle a la imaginación!

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