Protege tu sistema inmune y olvídate de los resfriados

Olvídate de los resfriados, protege tu sistema inmune

Proteger nuestro sistema inmune es sin duda una de las tareas más importantes cuando llega el frío y la lluvia. Evitar resfriados, gripes y malestar general se convierte en una prioridad y para ello nada mejor que conocer qué pautas o alimentos pueden ayudarnos. Os enseñamos 4 maneras de recargar vuestro sistema inmune para estar al 100% durante el otoño y el invierno. 

Para sentirte lleno de energía y vitalidad y disfrutar de una salud de hierro este invierno, presta atención a estos pequeños trucos con los que reforzar tu sistema inmune y pasar desapercibido para catarros y gripes.

1. Alimenta bien tu cuerpo.

La alimentación juega un papel importantísimo en nuestra salud. Aportar a nuestro cuerpo las vitaminas y los nutrientes que necesita en cada momento nos garantiza una mayor protección frente a las agresiones externas. Para ello debemos realizar algunos pequeños ajustes en nuestra dieta diaria:

  • Cambia los dulces artificiales por edulcorantes naturales que mejoran nuestro sistema inmune. La miel, por ejemplo, nos aporta nutrientes y vitaminas esenciales que, además de endulzar nuestros platos, recarga nuestras defensas.
  • Incluye el ajo en tu día a día. Este alimento ayuda a prevenir y combatir las infecciones, incrementando la producción de anticuerpos y evitando que caigamos enfermos.
  • Sucumbe a los zumos. Aunque el frío pueda quitarnos las ganas de tomarlos, los nutrientes que nos aportan son realmente importantes para mantenernos sanos y libres de virus.

2. Protege y mima tu hígado. 

Este órgano casi olvidado juega un papel muy importante en la desintoxicación del cuerpo, por lo que consumir alimentos que mejoren su estado, como los brócolis, las alcachofas o las remolachas, puede beneficiarnos mucho a la hora de reparar y fortalecer el sistema inmune.

3. Consume probióticos.

Estos microorganismos vivos componen la flora intestinal y resultan muy beneficiosos para nuestro sistema inmune ya que estimulan las células T, los glóbulos blancos que nos protegen de las enfermedades y los resfriados. La mejor manera de consumirlos es a través de productos lácteos enriquecidos con estas bacterias, como los yogures o los quesos.

4. Haz ejercicio.

Aunque suene a tópico, hacer ejercicio nos ayuda a drenar las toxinas que almacenamos en nuestro cuerpo, especialmente ubicadas en los nodos linfáticos. Los ejercicios más sencillos como caminar, saltar o correr ayudan a drenar esos nodos y a desprendernos de esas toxinas que empeoran nuestra salud y nos hacen más débiles frente a los resfriados.

Siguiendo estos pequeños consejos, sencillos y útiles, conseguirás pasar de puntillas por el invierno sin caer en gripes o catarros.

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