Razones por las que beber agua en ayunas

Motivos para beber agua en ayunas

¿Sabías que un solo vaso de agua nada más levantarnos promueve la expulsión de toxinas de nuestro organismo? Incluso ayuda a reducir los efectos dañinos de la comida basura, el alcohol o el tabaco. Toma nota de los beneficios que el agua en ayunas te aporta.

Es lo mejor que puedes tomar nada más despertarte: agua. Con uno o dos vasos tendrás bastante para aportar multitud de beneficios para tu organismo, entre ellos, ayudar a despertarte y a activar el metabolismo. No es un hábito muy difícil de poner en práctica, pues por lo general casi todo el mundo se despierta con bastante sed por las mañanas, y más ahora que se va acercando el verano y las noches ya no son tan frescas.

En primer lugar, el agua en ayunas impulsa la eliminación de desechos y sustancias nocivas que nuestro cuerpo ha ido separando durante la noche, dejándolas listas para ser expulsadas mediante la orina.

La piel también lo notará, ya que para mantener su tonicidad y elasticidad es imprescindible mantenerla bien hidratada, y la mañana es el momento ideal para nutrirla. Un par de vasos de agua por la mañana ayuda a evitar la aparición de arrugas prematuras y fortalece las células de la piel, manteniéndola tersa y joven por más tiempo.

Si practicas ejercicio, debes saber que todavía es más importante incrementar el consumo de agua, ya que deben reponerse los líquidos perdidos durante la actividad física. Además, beber agua es imprescindible para lubricar los músculos y las articulaciones.

Asimismo, este hábito previene infecciones urinarias, como por ejemplo la cistitis, y ayuda a reducir síntomas relacionados con bronquitis, trastornos renales, acidez de estómago, estreñimiento, migrañas, artritis, etc.

Y aún hay más, pues también es útil en el tratamiento de retención de líquidos, ya que favorece su eliminación.

Puedes comenzar tomando un vaso de agua en ayunas e ir aumentando progresivamente, hasta dos o tres. Además, es imprescindible que ésta sea de buena calidad, por lo que si sabes que la de tu zona no es muy buena, puedes adaptar un filtro al grifo de tu cocina u optar por el agua embotellada. ¡Y no te olvides de beber agua el resto del día! Reparte unos dos litros a lo largo de la jornada, para que de este modo el organismo se mantenga hidratado durante todo el día.

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