A comer la mona: trucos para merendar en la montaña

pascua1 Como sabes, con la Pascua y la Semana Santa llegan a nuestra cotidianidad tradiciones de antaño. Además de por los actos religiosos, esta época se caracteriza por divertidos rituales que se disfrutan entre amigos, familiares; y por una amplia gama de dulces típicos para chuparse los dedos. Una de mis costumbres favoritas es la de salir a merendar la mona a la montaña. Aquí te damos algunos trucos para que puedas hacerlo con toda tranquilidad.

Antes de nada, una curiosidad: el término mona procede del árabe munna, que significa obsequio. La tradición es que esta sea regalada por un tío a su ahijado.

Obviamente, la mona no es imprescindible para ir a merendar o hacer una comida por el campo. Ella es la excusa, puedes optar por el embutido, hacer una buena paella con leña, llevarte bocadillos, etcétera. Pero vayamos con los consejos:

  • La mochila: que sea preferentemente impermeable y tenga capacidad para albergar con espacio toda la comida. Tampoco te excedas y procura que se fije bien a tu espalda. Si hacéis alguna excursión por el lugar lo agradecerás tremendamente.
  • Separa el contenido en bolsas de diversos colores. Ahorrarás tiempo a la hora de localizar lo que busques cuando lo necesites.
  • No te olvides del líquido: aunque la botella de agua grande pese, en este caso es mucho mejor pasarse que quedarse corto.
  • Enrolla lo que quieras que permanezca frío en papel de plata, mantendrá la temperatura. Para los líquidos calientes decántate por un termo.
  • El chocolate y los frutos secos te resultarán muy útiles en caso de emergencia. Nunca se sabe.
  • Evita, en la medida de lo posible, los objetos de vidrio. Que platos, vasos y demás sean de cartón y plástico. De este modo, además, no te los tendrás que llevar sucios a casa.
  • Los artilugios de cocina, mételos en un recipiente o compartimento que no se pueda agujerear, en caso contrario romperán el resto de bolsas y puede ser un auténtico engorro. No te olvides del cuchillo: que corte bien el pan y el embutido.
  • Si haces fuego que sea siempre en zonas habilitadas para ello. No quemes el monte.
  • Llévate una bolsa específica para la basura.
  • Las toallas y esterillas te harán más cómoda la estancia. Acuérdate de llevar un mantel para poner encima la comida. El hule resulta bastante útil, pues es un poco más rígido que otros tapetes convencionales.
  • No olvides la crema y el protector labial adecuado a tu tipo de piel. Los “potingues” antimosquitos y repelentes varios también son muy de agradecer.
  • Más elementos útiles: cámara de fotos, navaja, linterna, chubasquero, botiquín para picaduras y similares, GPS, mapa de la zona, y similares.

Otras delicias típicas de estas fechas son los buñuelos de cuaresma, las longanizas de Pascua, la sobrasada, las torrijas, los conejitos de chocolate, la leche frita, los pestiños…¡mmmm, se nos hace la boca agua!

Ahora bien, que los encuentros familiares no sean una excusa para atiborrarse a comida y crearle un desbarajuste absoluto a tu estómago. Te pasará factura: retención de líquidos, aumento de peso, estreñimiento, y un largo etcétera que prefieres no saber. Disfruta de la Pascua, del buen tiempo, y de estas maravillosas vacaciones, pero cuídate.

Deja un comentario